Herencias y partición de bienes
Cuando hay varios herederos, la herencia queda en comunidad: nadie es dueño de nada en particular. La partición es lo que convierte esa comunidad en bienes concretos para cada uno.
De la comunidad hereditaria a bienes a tu nombre
Terminada la posesión efectiva, los herederos quedan como dueños en común de todo. Eso significa que para vender una propiedad, arrendarla o tomar cualquier decisión, tienen que estar todos de acuerdo.
La partición reparte el patrimonio y le adjudica bienes concretos a cada heredero. Se puede hacer de común acuerdo, que es más rápido y más barato, o ante un juez partidor cuando no hay entendimiento.
Qué resolvemos
- Partición de común acuerdo entre los herederos
- Juicio de partición cuando no hay acuerdo
- Tasación y valorización de los bienes
- Adjudicación de propiedades y bienes muebles
- Liquidación de la sociedad conyugal
- Herencias con deudas: qué conviene hacer
Cómo se reparte una herencia
Inventario
Levantamos qué bienes y qué deudas componen la herencia, y cuánto vale cada cosa.
Cuotas
Determinamos qué le corresponde a cada heredero según la ley o el testamento.
Acuerdo
Trabajamos una propuesta de reparto que funcione para todos. La mayoría de los casos se cierra acá.
Escritura o juicio
Si hay acuerdo, se formaliza por escritura pública y se inscribe. Si no lo hay, se nombra un juez partidor.
Lo que más nos preguntan
Ningún heredero está obligado a permanecer en comunidad. Cualquiera puede pedir la partición. Antes de llegar al tribunal solemos lograr acuerdos que a todos les convienen más, porque el juicio de partición es más lento y más caro para todos.
Se transmiten a los herederos en proporción a su cuota. Aceptando con beneficio de inventario, se responde solo hasta el monto de lo que se hereda. Si las deudas superan a los bienes, puede convenir renunciar.
Sí, y la renuncia se hace ante notario. Es una decisión irrevocable, así que conviene evaluarla bien antes: revisamos el inventario contigo y te decimos qué te conviene.
Conversemos cómo repartir sin romper la familia
La mayoría de las herencias se resuelven de común acuerdo cuando alguien ordena los números y pone las reglas sobre la mesa. Empecemos por ahí.