Testamentos y asesoría hereditaria
Un testamento bien hecho evita años de trámites y desacuerdos a quienes quedan. Es la forma más simple de dejar todo dicho mientras uno puede decidirlo.
Dejar las cosas claras mientras se puede
En Chile la ley reserva una parte de la herencia para ciertos familiares: son las asignaciones forzosas, y no se pueden pasar a llevar. Pero sobre el resto sí se puede decidir, y ahí es donde un testamento hace la diferencia.
Te explicamos hasta dónde llega tu libertad para repartir, redactamos el testamento y lo dejamos otorgado como corresponde para que después nadie lo pueda discutir.
Qué incluye
- Testamento abierto ante notario
- Testamento cerrado, cuando se busca privacidad
- Asesoría sobre asignaciones forzosas y legítimas
- Planificación del patrimonio en vida
- Revisión y actualización de un testamento existente
- Orientación sobre el impuesto que pagarán los herederos
Cómo lo trabajamos
Conversación
Entendemos tu situación familiar, tu patrimonio y qué te gustaría que pasara con él.
Alternativas
Te mostramos qué se puede y qué no se puede hacer según la ley, y qué opciones tienes.
Redacción
Redactamos el testamento con la precisión necesaria para que no quede espacio a interpretaciones.
Otorgamiento
Coordinamos la firma ante notario y el registro que corresponda.
Lo que más nos preguntan
Depende de tu situación familiar. Si tienes cónyuge, hijos o padres vivos, la ley les reserva una parte. Lo que queda disponible sí lo puedes asignar libremente. En una conversación te decimos exactamente cuánto es en tu caso.
Sí, todas las veces que quieras. Siempre vale el último. Por eso conviene revisarlo cuando cambia la situación familiar o el patrimonio.
Sí, pero el trámite se hace ante un tribunal civil en lugar del Registro Civil. El testamento no reemplaza la posesión efectiva, la ordena.
Deja todo en orden en una sola conversación
No hace falta tener un patrimonio grande para que valga la pena. Lo que evita un testamento es que tu familia tenga que resolverlo sin ti.