Remates de propiedades
Un remate puede ser una buena oportunidad o un problema caro. La diferencia está en haber revisado el expediente antes de levantar la mano.
Comprar en remate, con los ojos abiertos
En un remate judicial la propiedad se adjudica a quien ofrece más sobre el mínimo fijado por el tribunal. El precio suele ser atractivo, pero la propiedad se adjudica en el estado en que está: con sus cargas, sus ocupantes y sus deudas.
Revisamos el expediente, el título y las cargas de la propiedad que te interesa, te decimos qué riesgos tiene y te acompañamos durante todo el remate.
Qué hacemos por ti
- Revisión del expediente y de las bases del remate
- Estudio del título y de las cargas de la propiedad
- Situación de ocupación de la propiedad
- Cálculo de la garantía y del costo total real
- Representación en el acto del remate
- Inscripción posterior a tu nombre
Cómo se participa en un remate
Selección
Revisamos juntos los remates vigentes y cuáles calzan con lo que buscas.
Revisión
Estudiamos el expediente, el título y las cargas. Acá salen a la luz los problemas.
Garantía
Preparamos el vale vista o la garantía que exigen las bases, dentro del plazo.
Remate e inscripción
Participamos en el acto y, si te adjudicas, tramitamos la escritura y la inscripción.
Lo que más nos preguntan
Es el riesgo más frecuente. Adjudicarse la propiedad no significa poder entrar al día siguiente: puede ser necesario un lanzamiento, que es un trámite aparte. Por eso revisamos la situación de ocupación antes de que ofertes.
Las bases exigen una garantía, que suele ser un porcentaje del mínimo, en vale vista. Si te adjudicas, el saldo se paga en el plazo que fijen las bases. Te calculamos el costo total antes de comprometerte.
Depende de la naturaleza de la deuda y de lo que digan las bases. Es parte de lo que revisamos: el precio del remate no siempre es el costo final.
¿Viste un remate que te interesa?
Mándanos el rol de la causa o el enlace a las bases y revisamos los antecedentes contigo antes de que ofertes.